Cuando se habla de vinos italianos, nombres como Chianti, Barolo o Prosecco suelen llevarse todo el protagonismo. Sin embargo, hay un vino que durante años ha sido malentendido y que hoy vive una auténtica reivindicación: el Lambrusco.
En este artículo te explicamos qué es el Lambrusco, de dónde viene, qué tipos existen y por qué merece un sitio en tu mesa.
¿Qué es el Lambrusco?
El Lambrusco es un vino italiano originario del norte de Italia, concretamente de la región de Emilia-Romaña. Se elabora a partir de distintas variedades de uva Lambrusco y se caracteriza por ser:
Espumoso o ligeramente frisante
Generalmente tinto (aunque también hay rosados y blancos)
Fresco, afrutado y muy fácil de beber
A diferencia de otros vinos espumosos, el Lambrusco destaca por su carácter desenfadado y gastronómico.
Un vino con historia (y prejuicios)
Durante décadas, el Lambrusco se asoció a vinos dulces y de baja calidad, sobre todo fuera de Italia. Esto hizo que su reputación se resintiera.
Hoy, sin embargo, muchos productores elaboran Lambruscos secos, naturales y de gran calidad, que nada tienen que ver con aquella imagen.
El resultado: un vino auténtico, honesto y muy ligado a su territorio.
Tipos de Lambrusco más conocidos
Existen varias denominaciones y estilos dentro del Lambrusco. Los más importantes son:
Lambrusco di Sorbara
- Más claro y aromático
- Alta acidez
- Muy fresco y elegante
Lambrusco Grasparossa
- Más oscuro y estructurado
- Notas de frutos negros
- Ideal para carnes y platos intensos
Lambrusco Salamino
- Equilibrado
- Frutal y versátil
- Perfecto para el día a día
Conocer estas variedades ayuda a elegir mejor según tus gustos y el según la comida con que lo combines, para así tener un buen maridaje.
¿El Lambrusco es dulce o seco?
Una de las dudas más comunes es esta. Puede ser ambas cosas, aunque actualmente:
- Los Lambruscos secos están ganando protagonismo
- Los dulces siguen existiendo, pero ya no dominan el mercado
Siempre conviene fijarse en la etiqueta:
- Secco → seco
- Amabile → ligeramente dulce
- Dolce → dulce
¿Con qué platos marida el Lambrusco?
El Lambrusco es un vino muy gastronómico. Combina especialmente bien con:
- Embutidos italianos (mortadela, salami, prosciutto)
- Pastas con salsas intensas
- Pizzas
- Carnes grasas
- Quesos curados
Su acidez y burbuja limpian el paladar y hacen que sea muy fácil de beber.
Lambrusco y cocina italiana: una unión natural
En su región de origen, el Lambrusco no es un vino “especial”, sino el vino de todos los días. Se bebe en familia, con amigos y siempre acompañado de comida.
Esa es precisamente una de sus grandes virtudes: no pretende impresionar, sino acompañar.